viernes, 3 de octubre de 2014

EL ROMPECABEZAS DEL CABO HOLMES

Datos técnicos
Autor: Carlos Laredo
Editor: Sinerrata ediciones
Género: Policiaca.
Idioma original: Español
ISBN: 9788493976859 ePub 9788493976866 mobipocket




Sinopsis
     Una joven modelo aparece ahogada en la costa gallega, junto con algunos restos del yate en el que viajaba con el presidente de uno de los más importantes grupos empresariales del mundo de la moda, la publicidad y los negocios inmobiliarios, que se da por desaparecido. El cabo de la Guardia Civil José Souto, apodado «Holmes» por su minuciosidad y su afición a las novelas policíacas, es el encargado de investigar lo que se supone un desgraciado accidente. Cuando empiezan a surgir extrañas y oscuras coincidencias relacionadas con el supuesto naufragio, Holmes se encontrará buscando trabajosamente cada pieza y su lugar en un complicadísimo rompecabezas en el que se mezclan la moda, el lujo y la prostitución, mafiosos de medio pelo, matones barriobajeros y hasta un peculiar y refinado detective privado que contribuirá de forma eficaz y sorprendente a la resolución de un caso en el que nada ni nadie es lo que parece.

Opinión personal
Esta obra me ha parecido una novela de entretenimiento, lo que yo llamo una novela de vacaciones, para leerla mientras se toma el sol o se está con los niños en la piscina o la playa, Una novela sencilla que se lee con relativa atención.
Respecto al argumento, como hemos podido ver en la sinopsis, comienza de una forma original, o al menos así es el planteamiento. La idea es buena, pero no así su realización. Errores de bulto hacen que el desarrollo de la acción resulte poco creíble y consigue sacar por completo al lector de la narración. Por poner un ejemplo, no es normal que si el cabo se plantea que se trata de un posible crimen, en lugar de confiarse a sus compañeros o informar a sus superiores, decide hacer depositarias de sus cuitas a dos de las principales implicadas, la hija y la secretaria del empresario desaparecido, quienes, en connivencia con el cabo contratan a un detective privado para investigar cosas más propias de la policía mientras que el cabo se queda haciendo de detective privado y de enlace, transmitiendo a las posibles asesinas la información de la policía. Estos cuatro son los principales personajes, pero aun siéndolo, quedan planos, desdibujados, arquetípicos y sin voz propia. Con clichés más propios a veces de la novela romántica que de la policíaca, nos presenta unas situaciones manidas y demasiado utilizadas para que llegue a interesarnos. La utilización de un narrador omnisciente hace que aún se diluyan más los personajes, quedando como marionetas utilizadas para contar una historia.
El lenguaje es relativamente correcto, con un vocabulario escaso, plagado de repeticiones, frases hechas y lugares comunes. El registro correcto y educado, de repente gira hacia lo más vulgar en boca del narrador y sin venir a cuento, lo que descoloca un tanto al lector. Si ese cambio de registro viene de un personaje, puede tener una explicación, pero así choca demasiado («El tuteo le hizo el efecto de un beso en los morros, pero sobre todo apreció el detalle de no llamarle Holmes delante del portero…». Con un estilo pobre y una prosa plana y justita, la novela avanza a trompicones. La técnica no es tampoco limpia, pues a un mal uso de la puntuación hemos de añadir, como ya he mencionado, repeticiones abundantes, tipografías incorrectas o vocabulario mal empleado. Así mismo, la técnica narrativa se vuelve farragosa cuando el autor da excesivos detalles de la actividad de los personajes o se pierde en absurdas descripciones que no tienen relación ni importancia en la trama como para que interesen.  
La estructura de la novela es sólida, eso sí, se desarrolla de manera lineal y, si no fuese por los errores de narración, la trama podría haber sido de bastante interés, pues mantiene el ritmo aunque en ciertos momentos se pierde en descripciones exhaustivas y otras veces las repite innecesariamente, sobre todo cuando se refiere a personas. La ambientación es fácil y correcta, pues se desarrolla en el momento actual. Una pena, pues la idea, si no original, tenía los suficientes mimbres como para haber tejido un cesto de mejor calidad que el que tenemos. Le ha faltado técnica narrativa y un acabado más conseguido. Esperemos que solo sea un lapsus del autor y consiga entretenernos con las aventuras del cabo Holmes.

Autor
Carlos Laredo Verdejo (La Coruña, 1939) estudió Filosofía y se licenció en Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela. Con una carrera profesional labrada en el mundo de la publicidad y la comunicación en Europa y Latinoamérica, desde su jubilación reparte su tiempo entre su familia (está casado y tiene tres hijos), la música, la pintura y, su verdadera pasión, la escritura.
El rompecabezas del cabo Holmes (Sinerrata editores, 2012) fue su primera incursión en la novela policíaca, iniciando una serie que continúa con La decepción del cabo Holmes (Sinerrata editores, 2014), pero su currículo literario es extenso. Ganó el X Premio Peliart de Poesía (1984) y el premio Delta (1997), con la novela La amante religiosa, publicada en castellano por Ediciones del Prado y en gallego por Edicións Embora. Fue finalista del Premio Adriano de Novela Histórica (2001) con El regalo de Centla. Memorias de la intérprete de Hernán Cortés, publicado por Ediciones Apóstrofe y por RBA Editores en su colección Conquistadores. En 2002 publicó La huída de La Loba (Editorial Toxosoutos), en castellano y en gallego (traducido por él mismo). Sus novelas juveniles Valdelobos (2009) y Lena e o lobishome (2010) han sido publicadas por Tambre (Edelvives). También se ha adentrado en el género de la biografía, con la del compositor Joaquín Rodrigo (2011), editada en su colección Biografías por la Institución Alfonso el Magnánimo (Diputación de Valencia) y en versión digital por Sinerrata editores (2013).


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